domingo, 4 de octubre de 2015

À bout de soufflé (comentario)



À bout de soufflé (comentario)


Esta película francesa fue dirigida por Jean-Luc Godard en 1960. Es un largometraje de montaje y fotografía, realizado en blanco y negro. Cuenta la historia de un delincuente, Michel, que roba un coche en la ciudad de Marsella y viaja a París para cobrar un dinero que le adeudan. En la ciudad de Francia vuelve a ver a su amiga, Patricia, que es una joven periodista estadounidense.

En su camino a París, Michel, mata a un agente de policía y el resto de la película huye de la policía. Pasa su tiempo con Patricia intentando convencerla de que se ha enamorado de ella y que quiere volver a acostarse con ella. Sin embargo, Patricia duda del amor que siente por Michel y durante su compañía mantienen diálogos reflexivos al respecto.

Pasado algún tiempo, Patricia descubre que siguen a Michel cuando un agente la interroga sobre el paradero de su enamorado, ella decide, en un principio, ayudarlo a escapar, incluso participa en algunos actos ilícitos; no obstante, duda que el cariño que le promete Michel sea verdadero y cambia de opinión, lo denuncia ante la policía, les da su paradero.

Durante su estancia en París, Michel, recibe ayuda de sus amigos. Cuando se entera que ha sido denunciado y que la policía está por agarrarlo, su amigo le sugiere que se vaya y que deje a Patricia. Cansado, el protagonista, decide no huir. Al tratar de darle ventajas, el amigo de Michel, le arroja una pistola para que pueda combatir ante la policía, pero no le sirve de nada porque es abatido y muere.

El montaje de la película resulta muy original, es un formato nuevo, diferente de lo que habíamos visto en las otras historias. La fotografía de este filme resalta la belleza de la ciudad y a los actores, presenta el estereotipo de los personajes, es envolvente. Tanto el tiempo como el desarrollo de este largometraje son notoriamente fluidos. Es una película finalmente romántica pero con buen gusto.

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